sábado, 14 de septiembre de 2013

Tiene que ser elevado el Hijo del hombre.



Hoy, 14 de Septiembre, es la fiesta de la Exaltación de la Cruz; más bien podríamos hablar de exaltar la fidelidad de Jesús que optó por el amor sin temor a la cruz que estaba seguro le iban a imponer.
Quizás hoy nos pueda hacer pensar la siguiente frase: «Busca la verdad, la cruz ya te la pondrán».
Con un corazón agradecido, puestos en pie, celebramos esta fiesta.
 
 
 
Lectura del santo evangelio según san Juan 3,13-17
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
 
- Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
Palabra de Dios.
 
 
LA EXALTACIÓN DEL AMOR
Hoy celebramos los cristianos una fiesta extraña y desconcertante. ¿Qué sentido puede tener hablar de la «exaltación de la Cruz» en medio de una sociedad que sólo parece exaltar el placer y el bienestar? ¿No es esto ensalzar el dolor, glorificar el sufrimiento y la humillación, fomentar una ascesis morbosa, ir contra la alegría de la vida?
 
Sin embargo, cuando un creyente mira al Crucificado y penetra con los ojos de la fe en el misterio que se encierra en la Cruz, sólo descubre amor inmenso, ternura insondable de Dios que ha querido compartir nuestra vida y nuestra muerte hasta el extremo. Lo dice el evangelio de Juan de manera admirable: «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su único Hijo para que todo el crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna». La Cruz nos revela el amor increíble de Dios. Ya nada ni nadie nos podrán separar de Él.
 
Si Dios sufre en la cruz, no es porque ama el sufrimiento sino porque no lo quiere para ninguno de nosotros. Si muere en la cruz, no es porque menosprecia la felicidad, sino porque la quiere y la busca para todos, sobre todo para los más olvidados y humillados. Si Dios agoniza en la cruz, no es porque desprecia la vida, sino porque la ama tanto que sólo busca que todos la disfruten un día en plenitud.
 
Por eso, la Cruz de Cristo la entienden mejor que nadie los crucificados: los que sufren impotentes la humillación, el desprecio y la injusticia, o los que viven necesitados de amor, alegría y vida. Ellos celebrarán hoy la Exaltación de la Cruz no como una fiesta de dolor y muerte, sino como un misterio de amor y vida.
 
¿A qué nos podríamos agarrar si Dios fuera simplemente un ser poderoso y satisfecho, muy parecido a los poderosos de la tierra, sólo que más fuerte que ellos? ¿Quién nos podría consolar, si no supiéramos que Dios está sufriendo con las víctimas y en las víctimas? ¿Cómo no vamos a exaltar la cruz de Jesús si en ella está Dios sufriendo con nosotros y por nosotros?
José Antonio Pagola




viernes, 13 de septiembre de 2013

miércoles, 11 de septiembre de 2013

lunes, 9 de septiembre de 2013

sábado, 7 de septiembre de 2013

”El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío…“

Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,25-33):
 
En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: «Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: “Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar.” ¿O que rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.»
 
Palabra del Señor



Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
san Lucas (14,25-33)
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NO DE CUALQUIER MANERA.

Jesús va camino de Jerusalén. El evangelista nos dice que le “acompañaba mucha gente”. Sin embargo, Jesús no se hace ilusiones. No se deja engañar por entusiasmos fáciles de las gentes. A algunos les preocupa hoy cómo va descendiendo el número de los cristianos. A Jesús le interesaba más la calidad de sus seguidores que su número.
 
De pronto “se vuelve” y comienza a hablar a aquella muchedumbre de las exigencias concretas que encierra el acompañarlo de manera lúcida y responsable. No quiere que la gente lo siga de cualquier manera. Ser discípulo de Jesús es una decisión que ha de marcar la vida entera de la persona.
 
Jesús les habla, en primer lugar de la familia. Aquellas gentes tienen su propia familia: padres y madres, mujer e hijos, hermanos y hermanas. Son sus seres más queridos y entrañables. Pero, si no dejan a un lado los intereses familiares para colaborar con él en promover una familia humana, no basada en lazos de sangre sino construida desde la justicia y la solidaridad fraterna, no podrán ser sus discípulos.
 
Jesús no está pensando en deshacer los hogares eliminando el cariño y la convivencia familiar. Pero, si alguien pone por encima de todo el honor de su familia, el patrimonio, la herencia o el bienestar familiar, no podrá ser su discípulo ni trabajar con él en el proyecto de un mundo más humano.
 
Más aún. Si alguien solo piensa en sí mismo y en sus cosas, si vive solo para disfrutar de su bienestar, si se preocupa únicamente de sus intereses, que no se engañe, no puede ser discípulo de Jesús. Le falta libertad interior, coherencia y responsabilidad para tomarlo en serio.
 
Jesús sigue hablando con crudeza: “Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser mi discípulo”. Si uno vive evitando problemas y conflictos, si no sabe asumir riesgos y penalidades, si no está dispuesto a soportar sufrimientos por el reino de Dios y su justicia, no puede ser discípulo de Jesús.
No se puede ser cristiano de cualquier manera. No hemos de confundir la vida cristiana con formas de vivir que desfiguran y vacían de contenido el seguimiento humilde, pero responsable a Jesús.
 
Sorprende la libertad del Papa Francisco para denunciar estilos de cristianos que poco tienen que ver con los discípulos de Jesús: “cristianos de buenos modales, pero malas costumbres”, “creyentes de museo”, “hipócritas de la casuística”, “cristianos incapaces de vivir contra corriente”, cristianos “corruptos” que solo piensan en sí mismos, “cristianos educados” que no anuncian el evangelio…

viernes, 6 de septiembre de 2013

Lo valioso que tú eres

 


Que nadie haya sido tan afortunado de darse cuenta la mina de oro
que tú eres, no significa que brilles menos.
Que nadie haya sido lo suficientemente inteligente para darse cuenta
que mereces estar en la cima, no te detiene para lograrlo.
Que nadie se haya presentado aun para compartir tu vida, no
significa que ese día está lejos.
Que nadie haya notado los avances en tu vida, no te da permiso para detenerte.
Que nadie se haya dado cuenta la hermosa persona que tú eres, no
significa que no seas apreciado.
Que nadie haya venido a alejar la soledad con su amor, no significa
que debas conformarte con lo que sea.
Que nadie te haya amado con esa clase de amor que has soñado, no
significa que tengas que conformarte con menos.
Que aun no hayas recogido las mejores cosas de la vida, no significa
que la vida sea injusta.
Que Dios está pensando en una hermosa pareja para ti, no significa
que tú no seas ya ideal.
Sólo porque tu situación no parece estar progresando por ahora, no
significa que necesites cambiar nada.

Por eso:
Sigue brillando,
Sigue viviendo,
Sigue corriendo,
Sigue esperando,
Sigue siendo exactamente como ya tú eres...

¡Una Persona Completa!.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

martes, 3 de septiembre de 2013

lunes, 2 de septiembre de 2013

He aprendido

Que la mejor aula de aprendizaje esta a los pies de una persona mayor.
Que cuando estás enamorado, se nota.
Que cuando una persona me dice, "Tú me alegraste el día", me alegra el día a mí.
Que un bebé que se duerme en tus brazos, genera el más profundo sentimiento de paz.
Que ser bondadoso es más importante que tener la razón.
Que nunca debemos rechazar el regalo de un niño.
Que yo siempre puedo orar por otra persona, aun cuando no tengo las fuerzas o los medios para ayudarlo de alguna otra manera.
Que no importa cuan serios nos obliga a ser la vida, siempre necesitamos un amigo para actuar estúpidamente.
Que algunas veces todo lo que una persona necesita es una mano para tomar, y un corazón para entender.
Que simples caminatas con mi padre alrededor de la manzana en noches de verano, cuando yo era niño, hicieron milagros para mí como adulto.
Que la vida es como un rollo de papel; mientras más se acerca a su fin, más rápido se acaba.
Que deberíamos estar contentos que Dios no nos da todo lo que pedimos.
Que el dinero no compra la clase.
Que las pequeñas cosas de todos los días hacen la vida tan espectacular.
Que bajo la coraza más dura hay alguien que quiere ser apreciado y amado.
Que el Señor no lo hizo todo en un día. ¿Qué me hace pensar que yo puedo?.
Que ignorar la realidad no cambia la realidad.
Que cuando planeas vengarte de alguien, sólo estás dejando que esa persona te continúe hiriendo.
Que el amor y no el tiempo cierra todas las heridas.
Que la forma más fácil de crecer como persona, es rodearme de gente más capaz que yo.
Que todos con los que te encuentras se merecen que los recibas con una sonrisa.
Que no hay nada más dulce que dormir con un bebé y sentir su aliento en tus mejillas.
Que nadie es perfecto hasta que te enamoras de esa persona.
Que la vida es dura pero yo soy más duro.
Que las oportunidades nunca se pierden; alguien tomará la que dejaste pasar.
Que cuando te amarras a tu amargura, la felicidad amarrará en otro muelle.
Que desearía haberle dicho a mi padre que lo quiero, una vez más, antes de que falleciera.
Que debemos mantener nuestras palabras tiernas, porque mañana tal vez debamos masticarlas.
Que una sonrisa es una forma muy barata de mejorar la presencia.
Que no puedo decidir cómo me siento, pero sí puedo decidir qué voy a hacer al respecto.
Que cuando un recién nacido toma tu dedo meñique en su pequeño puño, estás enganchado de por vida.
Que todos queremos vivir en la cima de la montaña, pero la felicidad y el desarrollo ocurren mientras las escalas.
Que es mejor dar consejos en dos ocasiones: cuando te lo piden y cuando es una situación en que peligra la vida.
Que mientras menos tiempo tengo disponible, más cosas termino.

Feliz Inicio de curso

 
 
A todos los profesores de los colegios "Cristo Crucificado" os deseamos lo mejor en esta nueva andadura que comenzamos juntos.