martes, 12 de mayo de 2009

María, trabajadora



En nuestra vida, el trabajo es importante; de ahí el que debamos saber la actitud a tener en cuenta.

Observemos la figura de María en su trabajo diario del hogar: barrer, cocinar, fregar los suelos, lavar la ropa...

Más que lo que hacía es cómo lo hacía: todo respiraba amor porque era consciente de que el amor que tenía a los suyos, se lo debía manifestar sirviéndoles.

María es pues, la mujer trabajadora, llena de callos en las manos por el trabajo del hogar, pero también llena de ternura, amor y fe.

María es la mujer enriquecida por Dios pero llena de humildad; es la llena de gracia pero servidora de los demás.

Que el ejemplo de María nos estimule a hacer de nuestro amor a los demás algo que les sea útil, algo que les demuestre que les amamos.

Oración

María:
venimos a ti para ofrecerte nuestro trabajo.
El trabajo que nos cansa y nos aburre;
este trabajo monótono y pesado.
Te lo ofrecemos
precisamente porque nos cuesta,
conscientes de que merece la pena.
Te pedimos que nos ayudes
a trabajar como tú,
a no tener miedo a lo difícil,
a poner amor en todo lo que hacemos,
a dejar algo de nosotros
en cada cosa que realizamos.
Que el amor envuelva
todo lo que hacemos.

Madre, que pongamos amor en nuestro trabajo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Observamos, hoy, la figura de María en su trabajo diario del hogar: barrer, cocinar, acarrear el agua, lavar la ropa... Más que lo que hacía, es cómo lo hacía: todo respiraba amor, porque era consciente de que el amor que tenía a los suyos se lo debía manifestar sirviéndoles. Que el ejemplo de María nos estimule a hacer de nuestro amor a los demás algo que les sea útil, algo que les de¬muestre que les amamos.