domingo, 12 de junio de 2011

Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo. Recibid al Espíritu Santo

Salmo en pentecostés


¡Qué maravilla, Señor,
la fuerza de tu Espíritu!
Nos convocó,
nos hizo un solo corazón
y nos envió al mundo
para ser tus testigos.


Gracias, Señor,
por tu Espíritu Santo que nos hace
un solo corazón
y nos hace hablar
en el lenguaje del amor.

Gracias, Señor,
por el don de tu Espíritu,
que nos ilumina
y nos conforta
en medio de la tribulación.

Gracias, Señor,
por el Espíritu Santo,
don, en tus dones espléndido,
que nos hace descubrir
verdaderamente el amor
para entregarse y darse,
para vivir en ti
dándose a todos. Amén.

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