viernes, 17 de febrero de 2012

Haznos, Señor, una comunidad alegre

Señor Jesús, danos una comunidad abierta,
confiada y pacífica,
invadida por el gozo de tu Espíritu Santo.


Una comunidad entusiasta,
que sepa cantar a la vida,
vibrar ante la belleza,
estremecerse ante el misterio
y anunciar el reino de tu amor.
Que llevemos la fiesta en el corazón
aunque sintamos la presencia del dolor
en nuestro camino, porque sabemos,
 Cristo resucitado, que tú has vencido el dolor y la muerte.

 
Que no nos acobarden las tensiones
ni nos ahoguen los conflictos
que puedan surgir entre nosotras,
porque contamos –en nuestra debilidad-
con la fuerza creadora de tu Espíritu.
Regala, Señor, a esta familia tuya,
una gran dosis de buen humor
para que sepa desdramatizar las situaciones difíciles
y sonreír abiertamente a la vida.


Haznos expertos en deshacer nudos y en romper cadenas
en abrir surcos y en arrojar semillas,
en curar heridas y en mantener viva la esperanza.


Y concédenos ser, humildemente,
en un mundo abatido por la tristeza,
testigos de la verdadera alegría.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola, loshombres pueden entrar en esta congregacion?