lunes, 23 de mayo de 2011

El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.

Salmo de intimidad



Señor,
tú deseas ser amado
más que ser admirado,
ser acompañado
desde la pobreza,
pues deseas más mis manos
que lo que hay en ellas.

Muéstrame, Señor,
que quieres compartir conmigo
tus secretos de amor,
Tú eres un Dios cercano,
más íntimo
que mi propia intimidad,
me conoces más a mí
que yo a mí mismo.


Sé, Señor, que en ti
estoy escribiendo
una aventura de amor,
donde voy aprendiendo
a jugármelo todo,
por seguirte, Señor.

Te doy las gracias
cada vez más,
porque tu amor es verdadero. Amén.

No hay comentarios: